Mostrando las entradas con la etiqueta Paranormal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Paranormal. Mostrar todas las entradas

martes, junio 09, 2020

Niñas de la casa

Bienvenidos a esta nueva entrada, hoy contaré una anécdota muy reciente. 
¿Algunas veces han soñado con personas que no conocen pero si han escuchado  de estas? como imaginan me pasó pero de una manera más espeluznante. 
Actualmente vivo en un bosque en una zona algo alejada de la ciudad, es casi como un pueblo, muy cerca de la carretera, entonces hay varias casas en construcción así como terrenos que aún no se construye nada. 
Pues bien, todo inicia cuando en la casa donde escribo esto, presenciaron mi papá y más familiares a un niña por las noches, la describían como una niña bajita, con una falda rosa y una blusa blanca, descalza, siempre presentándose en la noche, mientras todos duermen, pues bien, hace unos días platicaba con mi papá sobre esos sucesos que él presenció en aquel entonces. Llegamos a la conclusión de que ya no se había visto por la casa, de por si, yo no lo había visto nunca, hasta el día siguiente. 

Mi anécdota toma lugar un sábado en la tarde,  casi siendo las 5:00 pm, estaba leyendo un documento sobre una tarea que debía entregar, cansada me levanté de mi asiento, me estiré y caminé un poco por mi habitación, después me volví a sentar para continuar, voltee a mi derecha hacia mi puerta, solo para estirar mi cuello, cuando de reojo me pareció ver una niña, me voltee completamente para ver quien había entrado, pero no había nadie, pensé por un momento en mis primas, pero ninguna era de la estatura de la niña que vi, además esta llevaba un vestido o falda con manchitas rosas, no pensé mucho en eso, puesto que recibí una llamada de un amigo y olvidé el asunto, además de que ese día celebramos un cumpleaños, haciendo que olvidara por completo eso. 
¿Cómo recordé esto? tiene que ver con un sueño que tuve la noche del lunes, este va así: 
En el sueño, me encontraba en mi casa, jugaba con varios niños, cuando escuché a alguien que les hablaba a estos niños y ellos iban, parece que yo los estaba cuidando, solo quedaban 2 niñas, y para mi sorpresa al recordar el sueño, una de las 2 niñas es la que describió mi papá, excepto por la ropa, pues no era como lo que decía mi papá, la falda rosa, si no como yo la vi, con una falda con manchas rosas, ahora la pude observar mejor, era de una niña de tez blanca, peinada con una tranza de color oscuro pero no completamente negro, tenía unos ojos bonitos de color café, me miraba y sonreía, por otra parte, a la otra niña no le vi bien la cara, la tenia viendo hacia abajo, tenía el cabello lacio y negro, era más bajita que la otra niña y ella le agarraba la mano a la niña de los ojos color café, llevaba un vestido blanco e igual estaba descalza. Después desperté, recordando lo del sábado vi una relación, muy extraña. 
Me intriga mucho el porqué sueño con eso, y la historia detrás de esas apariciones, aunque creo que puede ser algo muy triste. 

Gracias por leer, espero la hayan disfrutado, una disculpa por no actualizar en el horario habitual, hubo algunos contratiempos, por eso traigo otra anécdota en la siguiente entrada. Hasta la próxima. 

viernes, mayo 29, 2020

La sombra del estudio

Hola de nuevo a todos los lectores que han seguido mis entradas, esta vez les relataré una historia que se repite varias veces si me quedo haciendo muy tarde la tarea. 

La primera vez fue una noche, a las 12 de madrugada, tenia muchas tareas y apenas había terminado mis deberes del sía siguiente, pero aún debía quedarme más tiempo, por lo que no me fui a dormir. 
Como he explicado en otra ocasión, hay 5 pisos en mi casa, en esa vez me encontraba en el último piso, en donde está una computadora de escritorio y el correspondiente escritorio en donde puedo hacer mis actividades escolares sin problemas. Muchas veces me quedé hasta altas horas de la noche, y siempre causa lo mismo, me suelo sentir por momentos un ambiente pesado, otras veces se siente mucho mucho frío y otras veces siento como me tocan el hombro o escucho susurro que me dicen mi nombre o algo como "deberías dormir" "tu respuesta no es correcta", "llegaras tarde" o "bien", claro que por las prisas y el sueño realmente no le tomo atención hasta que termino y recuerdo lo que pasa y me da miedo. 
Retomando lo de la primera vez, sucedió una noche cuando estaba en el último año de secundaria, como se imaginan fue de los años más pesados así que era de las veces que me debía desvelar, admito que desde años antes se venía sintiendo ese ambiente pesado o de que alguien más estuviera conmigo y que en cualquier momento saldría alguien, aunque estuviera sola. Esa noche fue la primera que verdaderamente vi algo solido y concreto. Estaba escribiendo en mi cuaderno mientras revisaba lo que habia investigado en la computadora, cuando escuche claramente pasos desde las escaleras para subir a donde yo estaba, pues bien no era tan tarde, eran las 11 o 12 de la noche asi que pensé que podría ser mi hermano o mi mamá que iban por algo que pudieron dejar, pero nadie subió, no vi a nadie más, bueno solo podía ser una confusión mía, así que solo seguí con mis cosas. 
Paso el tiempo y se hacía un poco más de noche, no recuerdo porqué me tarde demasiado en terminar, pero se que me tarde mucho. 
Estaba muy concentrada cuando otra vez escuché pasos, pero no de la escalera, si no de la pieza donde me encontraba, muy cerca de mi. Voltee rápido y de nuevo nadie estaba, me levanté y caminé por todo el lugar porque era muy extraño lo que pasaba, y no sirvió de nada, así me volví a sentar a terminar lo que faltaba de hacer. No tardó en volver los sonidos de pasos y esta vez de movimientos, pues escuché que mi pluma que dejé en le escritorio se empezó a mover hacia el piso del escritorio, pensé que se me había caído pero se siguió moviendo en el piso. 
Decidí no levantarlo hasta terminar, y así fue, terminé mis tareas, levanté mis cosas y fui a recoger la pluma, pero me llegó una sensación de ir para el otro cuarto que hay dando para la azotea y donde se encuentra la lavadora, y como imaginan fui a ver.
Dejé mis cosas en el escritorio y pasé al otro cuarto prendiendo la luz, pero antes de prenderla escuché como algo se movió por el suelo, encendí rápido la luz y muy fugazmente pude ver una sombra deslizándose por el lugar. No me atreví a atravesar por el cuarto, sólo tomé mis cosas y fui hacia mi cuarto. 
 Escuche todo el rato hasta quedarme dormida los pasos por el piso de arriba. 
Posteriormente y en los siguientes meses hasta la actualidad sigo escuchando esos sonidos y con de poco en poco las voces. Ya no me suelen  dar miedo, a veces molestan mucho (por así decirlo), pues siento como tocan más a menudo mi hombro o cabeza y me dicen que ya me vaya a dormir, a lo que contesto en esas ocasiones que me dejen de molestar porque menos me iría  dormir, o que me digan entonces las respuestas y me voy a dormir. Parece chiste pero es anécdota y dejo de escucharlos y sentirlos, ¿como se que no es solo uno? escucho varias voces y diferentes, o tal vez si es solo uno pero es muy bueno imitando voces. 
Este tipo de cosas ya no me suelen dar miedo, pues he comprobado que no hacen daño, tanto esas "sombras" como personas que puedo ver claramente detalles en ropa, cara y demás, de lo que que hay que cuidarse es de lo que sueñas, muchas veces tu mayor traicionera es tu mente e imaginación, sobre todo cuando estas dormido y sueñas, esto por igualmente, experiencia personal, una anécdota que se extendió por años en pesadillas y terminó como inició, en mi mente y que contaré en la siguiente entrada. 
Gracias por leer, espero hayan disfrutado de esta nueva anécdota, hasta la próxima. 

lunes, mayo 25, 2020

Seres de la calle

Esto ocurrió hace dos o tres años, gracias a mi curiosidad.  
Fue un día largo para mí, la energía se terminó por completo, en general ese fue un día pesado y me encontraba agotada, por lo que terminé mis tareas y no dudé en ir a dormir. 

Como en otra entrada conté que a veces me despierto con ganas de ir al baño, y siempre es extraño ir a esas horas, en fin, me levanté para atender esa necesidad. Bajé las escaleras a mi cuarto cuando en ese momento escucho pisadas detrás de mí, pensé que podría ser algún familiar o mi hermano que también iría al baño, pero no vi a nadie, lo tomé como una confusión debido al sueño que tenía, así que solo seguí caminando. Al estar pasando por la el pasillo en el segundo piso, escuchaba como en el piso de abajo parecía que había gente platicando, pensé que podría ser que siguieran despiertos, pero no veía luz que se reflejara del piso de abajo, temerosa entré al baño del segundo piso. Mientras estaba dentro del baño, puse atención a la supuesta conversación, que me parecía muy raro que se escuchara hasta el piso de arriba, entonces me di cuenta que era una charla muy extraña, con voces que no reconocía que fueran de mi familia. No entendí muy bien del todo, pero de lo que recuerdo es que se hablaba de un tren que llevaría a un estado del país y llevaría a no se quién urgentemente para entregar algo muy importante, al escuchar eso también noté que se escuchaban muchas risas, muchas conversaciones al mismo tiempo, como si fuera una cantina, pues me recordaba a las películas que se ubicaban en los años pasados, muy antiguos, si muy extraño, y a ese punto tenía la curiosidad al máximo, más que el miedo que también sentía. Salí del baño y me quedé un momento para escuchar más, pues cada vez se hacía más fuerte los sonidos del piso de abajo, pero ahí no queda, pues afuera de la casa también se escuchaban muchos ruidos, no de autos o de gente conversando, si no otras máquinas, animales y personas caminando en un suelo de tierra. Era muy fuerte esos sonidos que me extrañó que nadie más se despertara y me encontrara ahí para preguntarnos de donde venía ese sonido, entonces decidí que debía de investigar por mi cuenta. 
Bajé unos escalones para el piso de abajo, sin querer un escalón rechinó, paré completamente y escuché como los sonidos bajaban el tono cada vez, por lo que me regresé rápido hacia arriba, a la pieza donde estaba el baño. 
Volvía a escuchar los sonidos del exterior, y bueno no tenía nada que perder por lo que miré a la ventana sin dudar, y fue mala idea. 
Lo que descubrí fue que no había animales, ni maquinas escandalosas, solo unas pocas personas andando por la oscura madrugada, cuando noté un detalle: esas personas que iban y venían por la calle no eran gente con ropas normales ni parecían de este tiempo (si así lo puedo describir) y lo más tétrico: No tenían pies visibles. 
Al darme cuenta de ello me alejé inmediatamente de la ventana y me fui rápido a mi habitación, ya sin importarme si provocaba ruido, poco a poco se hicieron lejanos los sonidos del piso de abajo y de la calle. 
Llegué a mi cuarto y me acosté en mi cama, tomé mi celular para olvidar el susto que me llevé, pasaron (creo) 2 horas hasta  que me volví a dormir. 
Desde entonces aprendí que no se debe de ver a la ventana en la madrugada y jamás lo he vuelto a hacer, así como que la curiosidad no siempre debe ganar. 

Espero sea de agrado esta nueva anécdota. 
Se aproximan más cosas raras, aterradoras y tétricas. Hasta la próxima. 

viernes, mayo 15, 2020

Ruidos de la casa

Hola a todos en esta nueva publicación, hoy viernes, segunda entrada de este blog, contaré una anécdota que en varias ocasiones se repitió desde hace años. 
Cuando tenía 11 años aproximadamente tuvimos (junto a mi hermano) una habitación que compartimos hasta la fecha. 
Es un cuarto pequeño, sin ventanas pero lo suficiente para ambos. Se ubica entre el último y penúltimo piso de mi casa, por lo que escuchamos cuando alguien baja o sube, sin olvidar mencionar que arriba de la habitación se encuentra un cuarto de lavado, donde hay una lavadora y algunos tendederos. 
Todo bien durante el día, el problema era en la noche, cuando no había entraba alguna luz, todo quedaba completamente oscuro, por lo que pusimos una luz de noche, cada uno fue a su cama y nos propusimos a dormir, mi hermano en la cama de abajo y yo en la cama de arriba. 
Nos costó dormir un poco, así que empezamos a platicar sobre lo emocionados que seguíamos de tener un espacio "propio", así como de otras cosas, así pasamos algunas horas, mi hermano se quedó dormido, al contrario de mi, que apenas me agarraba el sueño, me acomodaba para dormir pero entonces escuché que alguien subía las escaleras, no le tomé importancia, en fin que podía ser cualquiera de mi familia, lo que no esperaba es que se escucharan más fuertes las pisadas y más apresuradas, parecía que eran varias personas, se escuchaba muy fuerte, me empezaba a poner nerviosa, muy nerviosa, pero la curiosidad fue más y seguí escuchando, mientras me tapaba un poco más con mi cobija. 
Las pisadas pararon, pero otro sonido inundó mis oídos, encima de mí, en el otro piso donde estaba la lavadora, se escuchaban pisadas y movimiento entre las cosas que habían ahí. Sentí miedo, los ruidos seguían y ahora también las escaleras, muchas pisadas pero menos fuertes que antes, cada vez me daba más miedo, mi imaginación me jugó bromas que me asustaron más (si, yo solita sin querer me provoqué más miedo), puesto que pensaba que haría si de repente se abriera la puerta de mi cuarto o se escuchara que tocaran, me di la vuelta a la pared, me tapé con la cobija (además de tener miedo, empezaba a tener frío), al parecer me dormí, porque ya no recuerdo que sucedió después, y entenderán el porqué con lo siguiente que diré. 
Al día siguiente, después de desayunar mi mamá nos preguntó como la habíamos pasado durante la noche y si tuvimos miedo, a lo que ambos contestamos que si, lo cuál me extrañó, pues mi hermano se durmió antes que yo, entonces contó que se despertó porque escuchó que había mucho ruido en las escaleras, pero no le dio importancia, por lo que se volteó al lado contrario de donde se encontraba dormido para volverse a acomodar, fue entonces que vio una figura de negro, con un vestido negro para ser exactos, no vio la cara ni nada así, dice que tampoco se movió esa figura y que parecía que algo decía pues se escuchaban murmullos, pero no lo estaba viendo a él, por el contrario, mi hermano afirma que esa figura de vestido negro me veía a mí, cuenta que quería hablarme pero no podía, se le fue la voz,por lo que, inundado de miedo (mi hermano es menor que yo y en esos años era demasiado asustadizo), sólo se tapó completamente con su cobija hasta quedarse dormido. 
Admito que me sigue dando escalofríos recordar esa historia sobre todo porque se relaciona con otra anécdota que sucedió hace aproximadamente un año, que contaré en otro momento. 
Gracias por leer, espero la hayan disfrutado, hasta luego. 

Primera anécdota: Cambio de habitación

Bienvenidos a la primera historia contada en este blog, que es mía por supuesto, en la que narraré una de las muchas anécdotas que tengo, pu...