martes, agosto 18, 2020

Pesadilla a través de la arena

Hola a todos y sean bienvenidos a esta nueva historia en donde contaré una parte de un sueño que me solía ser de mis mayores pesadillas en el pasado. 

Todo inicia de una manera bastante confusa, puesto que tenía como 9 años o menos cuando soñé con esto. 
El sueño iba normal, recuerdo a mi yo pequeña normal en el sueño, cuando entré a la habitación de mis papás, cierro la puerta pero tocaron a a esta, la abrí y una forma extraña fue lo que vi, era como un remolino de arena que se acercó mucho a mí, me envolvió y sentí como me ahogaba entre este, entonces desperté. 
A veces ese sueño se repetía por algunas noches, de diferentes formas, pero siempre lograba asustarme. 
En una de esas veces recuerdo que estaba en una persecución, primero era de un perro muy grande que aullaba de una forma que me asustó, a lo que empecé a correr en aquel sueño (un temor que tengo es a los perros, desde pequeña tengo eso y nadie de mi familia, ni siquiera yo, sé el por qué, para mi es un miedo irracional, cosa que ya controlo, al menos un poco más a comparación de cuando era mucho más pequeña), cuando me di vuelta vi esa figura extraña arenosa perseguiéndome, por voltear me caí y la pude observar mucho mejor: Esta vez podía ver 2 extremidades con largos brazos, lo que parecía su cabeza estaba envuelta como en una capa de vendajes amarillentos, no aprecia tener pies o piernas con las cuales desplacerse, no tenia foma en la parte superior, me seguía pareciendo un remolino. Reaccioné y me alejé de esa cosa arrastrándome aún sentada en el suelo, me levanté y me disponía a correr, pero sentí un jalón en mi brazo, el agarre me dolió, sentí como se enterraba los largos dedos. Aparecí en otro escenario, era un casa sucia y sola, no sabría decir donde ni de quien es ese lugar, pero esa cosa seguía ahí, continuó agarrando mi brazo, y se abalanzó sobre mí. Desperté sintiendo una punzada en mi brazo, me revisé y no había huella alguna, solo sentía esa punzada, la sentí tan real esa sensación que aún despierta sentía lo que en el sueño. 
Muchas veces soñé con esa cosa en diferentes situaciones, aquellas ya las olvidé, pero recuerdo la ultima vez, pues fue aún más extraña.

Esa ultima vez no recuerdo que soñaba antes de eso, de un momento a otro estaba en un lugar muy extraño, parecia una casa abandonada peculiar, todos los muebles estaban tapados con sabanas supongo, exploré esa casa, cuando subí al siguiente piso, al abrir la puerta, me volví a encontrar con esa cosa, rápidamente fue hacia mí con tal fuerza que me tiró al suelo, pesaba mucho y sentía que me ahogaba, cuando desperté. Cabe aclarar que en ese momento no me di cuenta, pero en donde desperté era en mi casa y en la misma cama que dormía, pero había cosas muy diferentes, algunas cosas estaban en otro lugar, las paredes de otro color, en fin que para mi era normal todo, fui a desayunar encontrándome con mi papá y mamá, me hablaban de lo que haríamos en el dia y yo recordaba que debía de hacer unas tareas para la escuela (deberes que si tenia que hacer, no algo que me inventara), entonces mi mamá fue a hacer no se qué y mi papá se quedó, me preguntó como habia dormido, y le dije que bien pero con la excepción de que tuve un mal sueño, le empecé a contar y me contestó que no me haría daño lo que soñé, a lo que contesté que eso si, solo era un sueño, pero se me hizo raro lo que dijo, fue que empecé a poner más atención en los detalles de mi casa y de mi familia, había algo diferente, algo que no me daba cuenta, empecé a pasar por cada parte de la casa por si me encontraba con algo extraño, y así fue, entré a un cuarto que haciendo memoria, no estaba en mi casa y no recordaba, caí en cuenta que seguía dormida, estaba soñando, todo se volvió más oscuro y vuelve a aparecer a lo que tuve miedo por algún tiempo, era más grande a comparación de mi tamaño, pero no tuve miedo, ya que estaba consiente de que era MI sueño pensé que podía hacer lo que quisiera, y me dio risa que en las otras ocasiones también eran mi sueños, pero no estaba consiente de eso, lo que se me ocurrió fue decir que no tenía más el control, si no yo, se armó ese remolino hacía mi pero no pasó nada, me sujetó del brazo y esta vez lo esquivé, se puso más agresivo dando varios golpes en diversos puntos de mi cuerpo que la verdad si me dolieron (si si, me estaban ganando en mi sueño), pero también golpee repetidas veces, así hasta que solo quedó un pequeño montículo de arena, el cual se fue volando y grité que no volviera a molestarme. Fue en ese momento que desperté de verdad, al sentarme en la cama me dolía el cuerpo como si hubiera sido real, así que me volví a acostar esta vez feliz de que gané en mi primera pelea, aunque fuera un sueño donde prácticamente mi mente me hizo sufrir. 

Desde ese sueño peculiar no he vuelto a soñar lo mismo. 
Es curioso como a veces la imaginación te hace sufrir ¿no? 

Estoy de regreso con este peculiar sueño ¿loco no? no se que veía que soñaba muy extraño, tengo otros que no le veo una explicación alguna, ya después hablaré de esos además de otras cosas que me han contado que hacía de niña. Espero la hayan disfrutado, esperen más anécdotas. 

viernes, junio 12, 2020

Una conversación extraña

Hola de nuevo a todos, en esta ocasión contaré una anécdota que ocurrió una mañana hace aproximadamente hace 5 años, un día que no tenía clases en la secundaria. 
En ese entonces, la secundaria a la que asistía solían cancelar las clases por algunas fallas en las tuberías de los baños, así como de algunas fallas eléctricas, uno de esos tantos días que no tuve clases, mi hermano me despertó un poco, pues él si tenía clases. Como dije, no estaba del todo despierta, pero escuché claramente que él me hablaba, preguntándome si había visto algo que no encontraba, por lo que le dije que no era así, después dijo que lo encontró y empezó a hacer plática, estuvimos platicando un buen rato, cuando caí en cuenta del todo el rato que llevábamos hablando, pues tenía que ir a la escuela, entonces me asomé al piso y vi que la mochila de mi hermano ya no estaba, se me hizo muy raro, por lo que pregunté si no se debía ir ya a la escuela, se quedó callado, le pregunté si no iba a ir a la escuela, a lo que dijo que no, que no iba a ir.

No reaccioné en el momento, ni procesaba que estaba pasando, pero siguió hablando, hasta que dijo algo que me dejó muy extrañada, y la voz y ano me parecía la misma de mi hermano, me asomé un poco más a la cama y no logré ver a alguien acostado, pero no vi nada, de repente dejó de hablar y me dijo "¿por qué te asomas? ¿no me reconoces? Me quedé helada, ¿cómo podría preguntarme eso alguien que vivimos juntos y que me conoce de toda su vida?, solo pensé en algo, una pregunta que sería muy tonta pero en aquel momento era necesaria, le pregunté si de verdad es mi hermano... hubo un largo silencio, después dijo "No quieres comprobarlo tu?" eso se resuelve fácil. Contesté que no lo es, y dijo que aún así me asomara, la curiosidad y el miedo creciente me hicieron asomarme y entonces... No recuerdo que vi, pero recuerdo haber estado acostada en mi cama y abriendo los ojos después de eso. 

No sabría explicar que sucedió o si lo soñé, pues recuerdo muy bien todo eso e incluso recuerdo como en esos momentos me preguntaba porqué no estaba la mochila de mi hermano si se supone que no iría a la escuela y también como repasaba mentalmente si mi hermano se había despertado, y si recordaba cuando había salido del cuarto. No podría decir si fue real o no, para mi lo es pero a la vez no, tal vez no sepa que ocurrió esa mañana. 

Gracias por su atención y por seguir leyendo mis anécdotas, esperen la siguiente. 

martes, junio 09, 2020

Niñas de la casa

Bienvenidos a esta nueva entrada, hoy contaré una anécdota muy reciente. 
¿Algunas veces han soñado con personas que no conocen pero si han escuchado  de estas? como imaginan me pasó pero de una manera más espeluznante. 
Actualmente vivo en un bosque en una zona algo alejada de la ciudad, es casi como un pueblo, muy cerca de la carretera, entonces hay varias casas en construcción así como terrenos que aún no se construye nada. 
Pues bien, todo inicia cuando en la casa donde escribo esto, presenciaron mi papá y más familiares a un niña por las noches, la describían como una niña bajita, con una falda rosa y una blusa blanca, descalza, siempre presentándose en la noche, mientras todos duermen, pues bien, hace unos días platicaba con mi papá sobre esos sucesos que él presenció en aquel entonces. Llegamos a la conclusión de que ya no se había visto por la casa, de por si, yo no lo había visto nunca, hasta el día siguiente. 

Mi anécdota toma lugar un sábado en la tarde,  casi siendo las 5:00 pm, estaba leyendo un documento sobre una tarea que debía entregar, cansada me levanté de mi asiento, me estiré y caminé un poco por mi habitación, después me volví a sentar para continuar, voltee a mi derecha hacia mi puerta, solo para estirar mi cuello, cuando de reojo me pareció ver una niña, me voltee completamente para ver quien había entrado, pero no había nadie, pensé por un momento en mis primas, pero ninguna era de la estatura de la niña que vi, además esta llevaba un vestido o falda con manchitas rosas, no pensé mucho en eso, puesto que recibí una llamada de un amigo y olvidé el asunto, además de que ese día celebramos un cumpleaños, haciendo que olvidara por completo eso. 
¿Cómo recordé esto? tiene que ver con un sueño que tuve la noche del lunes, este va así: 
En el sueño, me encontraba en mi casa, jugaba con varios niños, cuando escuché a alguien que les hablaba a estos niños y ellos iban, parece que yo los estaba cuidando, solo quedaban 2 niñas, y para mi sorpresa al recordar el sueño, una de las 2 niñas es la que describió mi papá, excepto por la ropa, pues no era como lo que decía mi papá, la falda rosa, si no como yo la vi, con una falda con manchas rosas, ahora la pude observar mejor, era de una niña de tez blanca, peinada con una tranza de color oscuro pero no completamente negro, tenía unos ojos bonitos de color café, me miraba y sonreía, por otra parte, a la otra niña no le vi bien la cara, la tenia viendo hacia abajo, tenía el cabello lacio y negro, era más bajita que la otra niña y ella le agarraba la mano a la niña de los ojos color café, llevaba un vestido blanco e igual estaba descalza. Después desperté, recordando lo del sábado vi una relación, muy extraña. 
Me intriga mucho el porqué sueño con eso, y la historia detrás de esas apariciones, aunque creo que puede ser algo muy triste. 

Gracias por leer, espero la hayan disfrutado, una disculpa por no actualizar en el horario habitual, hubo algunos contratiempos, por eso traigo otra anécdota en la siguiente entrada. Hasta la próxima. 

lunes, junio 01, 2020

La niña sin rostro y otros espectros

Hola a todos y bienvenidos a este rincón de lo extraño, perturbador y tétrico, en esta ocasión les contaré de un sueño que tuve hace muchos años, pero recuerdo muy bien. Espero disfruten de esta lectura. 

Imaginen el escenario: De noche, una niña de 7 años, dormida en la cama, tapada y acomodada en las sábanas de esta misma, descansando para al día siguiente ir a la primaria, pues bien, esa niña despertó a horas muy avanzadas de la noche, tenía que ir al baño y sin pensarlo se levantó y fue al baño. Cuando salió y se dirigió a la cama, escuchó música muy fuerte, se asomó a la ventana y descubrió que había una fiesta en la azotea de una de las casas de los vecinos de la calle de enfrente, también se veían muchas luces, pero algo no cuadraba, pues las luces eran demasiado vistosas que fue extraño que nadie más lo notara, en fin, pensó que todo era normal y se dirigió a la cama, entonces notó pequeños cambios en la habitación, pero no le volvió a tomar importancia, quería dormir en verdad, así que solo se recostó.
Cerró los ojos y percibió un olor a flores muy dulce que no la hizo pensar bien, hasta que sintió como algo le tocaba la nariz, era un pétalo de una flor. En ese momento se dio cuenta de que debía preocuparse, pues sus presentimientos eran los que ella tenía, algo no cuadraba.
Miró mejor su alrededor poniendo atención en todo: La cama tenía un techo de tela que estaba rodeado de flores, se levantó de la cama y caminó por la habitación, no era muy diferente a la que estaba acostumbrada a ver, era una habitación bonita y cómoda, además de que estaba iluminada con una tenue luz, así que volvió a acostarse. 
Se despertó por segunda vez, pero esta vez la habitación estaba menos iluminada, la habitación volvía a ser la que la niña recordaba y estaba acostumbrada a ver todos los días, pero como se dijo antes, estaba un poco oscura, entonces notó una figura que veía hacia la ventana, esa figura tenía  2 trenzas y un vestido color rojo, volteó atrás de ella y el entorno había cambiando, se veía un lugar muy descuidado, con mucha tierra y lodo, volvió a ver donde esa figura de trenzas, sea la razón por la que fuera que ella se acercó a la figura, le tocó el hombro y esta figura la miró, y cuando cruzaron, la niña se dió cuenta que ella persona no tenía rostro alguno, ni siquiera se lograba ver los orificios de los ojos, todo era difuminado, nada en donde debería estar su cara estaba claro de ver. No se sabe como, pero de esta figura surgió unas palabras " ¿Vamos a jugar? Estas en mi cuarto. 

Aquella niña, victima del miedo despertó, asustada, entonces escuchó a su mamá que le decía mientras la movía "Ya es hora, levántate", dando fin a su sueño. 
Aquella niña era yo, la misma que soñó y sueña cosas muy raras. 

Gracias por seguir apoyando este blog, espero sigan disfrutando de mis anécdotas, hasta la próxima. 

viernes, mayo 29, 2020

La sombra del estudio

Hola de nuevo a todos los lectores que han seguido mis entradas, esta vez les relataré una historia que se repite varias veces si me quedo haciendo muy tarde la tarea. 

La primera vez fue una noche, a las 12 de madrugada, tenia muchas tareas y apenas había terminado mis deberes del sía siguiente, pero aún debía quedarme más tiempo, por lo que no me fui a dormir. 
Como he explicado en otra ocasión, hay 5 pisos en mi casa, en esa vez me encontraba en el último piso, en donde está una computadora de escritorio y el correspondiente escritorio en donde puedo hacer mis actividades escolares sin problemas. Muchas veces me quedé hasta altas horas de la noche, y siempre causa lo mismo, me suelo sentir por momentos un ambiente pesado, otras veces se siente mucho mucho frío y otras veces siento como me tocan el hombro o escucho susurro que me dicen mi nombre o algo como "deberías dormir" "tu respuesta no es correcta", "llegaras tarde" o "bien", claro que por las prisas y el sueño realmente no le tomo atención hasta que termino y recuerdo lo que pasa y me da miedo. 
Retomando lo de la primera vez, sucedió una noche cuando estaba en el último año de secundaria, como se imaginan fue de los años más pesados así que era de las veces que me debía desvelar, admito que desde años antes se venía sintiendo ese ambiente pesado o de que alguien más estuviera conmigo y que en cualquier momento saldría alguien, aunque estuviera sola. Esa noche fue la primera que verdaderamente vi algo solido y concreto. Estaba escribiendo en mi cuaderno mientras revisaba lo que habia investigado en la computadora, cuando escuche claramente pasos desde las escaleras para subir a donde yo estaba, pues bien no era tan tarde, eran las 11 o 12 de la noche asi que pensé que podría ser mi hermano o mi mamá que iban por algo que pudieron dejar, pero nadie subió, no vi a nadie más, bueno solo podía ser una confusión mía, así que solo seguí con mis cosas. 
Paso el tiempo y se hacía un poco más de noche, no recuerdo porqué me tarde demasiado en terminar, pero se que me tarde mucho. 
Estaba muy concentrada cuando otra vez escuché pasos, pero no de la escalera, si no de la pieza donde me encontraba, muy cerca de mi. Voltee rápido y de nuevo nadie estaba, me levanté y caminé por todo el lugar porque era muy extraño lo que pasaba, y no sirvió de nada, así me volví a sentar a terminar lo que faltaba de hacer. No tardó en volver los sonidos de pasos y esta vez de movimientos, pues escuché que mi pluma que dejé en le escritorio se empezó a mover hacia el piso del escritorio, pensé que se me había caído pero se siguió moviendo en el piso. 
Decidí no levantarlo hasta terminar, y así fue, terminé mis tareas, levanté mis cosas y fui a recoger la pluma, pero me llegó una sensación de ir para el otro cuarto que hay dando para la azotea y donde se encuentra la lavadora, y como imaginan fui a ver.
Dejé mis cosas en el escritorio y pasé al otro cuarto prendiendo la luz, pero antes de prenderla escuché como algo se movió por el suelo, encendí rápido la luz y muy fugazmente pude ver una sombra deslizándose por el lugar. No me atreví a atravesar por el cuarto, sólo tomé mis cosas y fui hacia mi cuarto. 
 Escuche todo el rato hasta quedarme dormida los pasos por el piso de arriba. 
Posteriormente y en los siguientes meses hasta la actualidad sigo escuchando esos sonidos y con de poco en poco las voces. Ya no me suelen  dar miedo, a veces molestan mucho (por así decirlo), pues siento como tocan más a menudo mi hombro o cabeza y me dicen que ya me vaya a dormir, a lo que contesto en esas ocasiones que me dejen de molestar porque menos me iría  dormir, o que me digan entonces las respuestas y me voy a dormir. Parece chiste pero es anécdota y dejo de escucharlos y sentirlos, ¿como se que no es solo uno? escucho varias voces y diferentes, o tal vez si es solo uno pero es muy bueno imitando voces. 
Este tipo de cosas ya no me suelen dar miedo, pues he comprobado que no hacen daño, tanto esas "sombras" como personas que puedo ver claramente detalles en ropa, cara y demás, de lo que que hay que cuidarse es de lo que sueñas, muchas veces tu mayor traicionera es tu mente e imaginación, sobre todo cuando estas dormido y sueñas, esto por igualmente, experiencia personal, una anécdota que se extendió por años en pesadillas y terminó como inició, en mi mente y que contaré en la siguiente entrada. 
Gracias por leer, espero hayan disfrutado de esta nueva anécdota, hasta la próxima. 

lunes, mayo 25, 2020

Seres de la calle

Esto ocurrió hace dos o tres años, gracias a mi curiosidad.  
Fue un día largo para mí, la energía se terminó por completo, en general ese fue un día pesado y me encontraba agotada, por lo que terminé mis tareas y no dudé en ir a dormir. 

Como en otra entrada conté que a veces me despierto con ganas de ir al baño, y siempre es extraño ir a esas horas, en fin, me levanté para atender esa necesidad. Bajé las escaleras a mi cuarto cuando en ese momento escucho pisadas detrás de mí, pensé que podría ser algún familiar o mi hermano que también iría al baño, pero no vi a nadie, lo tomé como una confusión debido al sueño que tenía, así que solo seguí caminando. Al estar pasando por la el pasillo en el segundo piso, escuchaba como en el piso de abajo parecía que había gente platicando, pensé que podría ser que siguieran despiertos, pero no veía luz que se reflejara del piso de abajo, temerosa entré al baño del segundo piso. Mientras estaba dentro del baño, puse atención a la supuesta conversación, que me parecía muy raro que se escuchara hasta el piso de arriba, entonces me di cuenta que era una charla muy extraña, con voces que no reconocía que fueran de mi familia. No entendí muy bien del todo, pero de lo que recuerdo es que se hablaba de un tren que llevaría a un estado del país y llevaría a no se quién urgentemente para entregar algo muy importante, al escuchar eso también noté que se escuchaban muchas risas, muchas conversaciones al mismo tiempo, como si fuera una cantina, pues me recordaba a las películas que se ubicaban en los años pasados, muy antiguos, si muy extraño, y a ese punto tenía la curiosidad al máximo, más que el miedo que también sentía. Salí del baño y me quedé un momento para escuchar más, pues cada vez se hacía más fuerte los sonidos del piso de abajo, pero ahí no queda, pues afuera de la casa también se escuchaban muchos ruidos, no de autos o de gente conversando, si no otras máquinas, animales y personas caminando en un suelo de tierra. Era muy fuerte esos sonidos que me extrañó que nadie más se despertara y me encontrara ahí para preguntarnos de donde venía ese sonido, entonces decidí que debía de investigar por mi cuenta. 
Bajé unos escalones para el piso de abajo, sin querer un escalón rechinó, paré completamente y escuché como los sonidos bajaban el tono cada vez, por lo que me regresé rápido hacia arriba, a la pieza donde estaba el baño. 
Volvía a escuchar los sonidos del exterior, y bueno no tenía nada que perder por lo que miré a la ventana sin dudar, y fue mala idea. 
Lo que descubrí fue que no había animales, ni maquinas escandalosas, solo unas pocas personas andando por la oscura madrugada, cuando noté un detalle: esas personas que iban y venían por la calle no eran gente con ropas normales ni parecían de este tiempo (si así lo puedo describir) y lo más tétrico: No tenían pies visibles. 
Al darme cuenta de ello me alejé inmediatamente de la ventana y me fui rápido a mi habitación, ya sin importarme si provocaba ruido, poco a poco se hicieron lejanos los sonidos del piso de abajo y de la calle. 
Llegué a mi cuarto y me acosté en mi cama, tomé mi celular para olvidar el susto que me llevé, pasaron (creo) 2 horas hasta  que me volví a dormir. 
Desde entonces aprendí que no se debe de ver a la ventana en la madrugada y jamás lo he vuelto a hacer, así como que la curiosidad no siempre debe ganar. 

Espero sea de agrado esta nueva anécdota. 
Se aproximan más cosas raras, aterradoras y tétricas. Hasta la próxima. 

viernes, mayo 22, 2020

El ave de la ventana/ El toque de la ventana

Estas son historias cortas que pasé a horas muy avanzadas de la noche, antes de ir a dormir o en un momento que desperté, espero las disfruten. 

Desperté a las 2:40 una madrugada, tenía que ir al baño, por lo que me levanté de mi cama, abrí la puerta de mi habitación y fui. En el baño hay una ventana sin  cortina que da vista hacia el cielo, como era la madrugada me llevé mi celular para no sentirme tan sola. De repente, en la ventana escuche un sonido, algo tocó, y se apareció un ave muy extraña, de grandes ojos y plumas completamente alborotada, paso muy rápido que sólo pude ver eso. Después de eso salí rápido del baño y me fui a dormir. 

La segunda anécdota pasó a las 12 de la noche, después de terminar mi tarea que realice en la mesa del comedor, cuando escuché claramente como tocaban a la ventana de la sala, me acerqué para saber que pasaba, con cada paso que daba se escuchaba que tocaban más y más fuerte, hasta que escuche que se abría la ventana, no dudé en correr. 

Son anécdotas muy cortas y tranquilas, ya que la siguiente será más espeluznante. 

lunes, mayo 18, 2020

El niño verde

Bienvenidos a esta nueva anécdota en esta noche. 
Recuerdo esto como un sueño, sin embargo parece ser que fue algo que pasó en realidad, pues mis papás también recuerdan esto, solo que de manera diferente a como lo cuento. Contaré ambas partes, así que comencemos con mis recuerdos.

Era de noche (como ya imaginan), no recuerdo que edad tenía, pero se que es entre los 4 a 6 años, me fui a dormir temprano como de costumbre, cabe destacar que esa vez no dormí con mis papás como solía hacerlo, me dormí con mis abuelos puesto que mi hermano lloraba mucho por las noches y no me dejaba dormir (era un muy pequeño, tenia entre 1 a 3 años). Me quedé dormida algo rápido, y comencé a soñar. 
En aquel sueño jugaba con varios niños en un parque, algunos los conocía pero otros no, en fin que era un sueño, no me cuestioné mucho la identidad de los niños, fue entonces que un niño con una paleta de hielo de color verde se me acercó y me dijo que siguiéramos jugando, a lo que contesté que sí, comenzó a correr y supuse que quería jugar a las atrapadas, así que lo seguí. Poco a poco nos alejábamos del patio y entrabamos a una casa, que muy sospechosamente se parecía a la mía en aquel entonces, el niño subió por las escaleras, cada vez todo tenía menos luz, pasamos por el pasillo que daba a un cuarto que parecía ser en el que me dormí, sin embargo, el niño me agarró del brazo y me dijo que debíamos ir a ese cuarto, que era el de mis papás, caminó por el pasillo y me dijo que ahora lo hiciera yo, empecé a caminar pero mientras más caminaba veía borroso, mis ojos parecían que no estaban abiertos, pero me sentía despierta, entonces entré al cuarto, todo fue borroso a partir de entonces. 
Abrí los ojos, estaba en el cuarto de mis papás recostada con ellos, entonces voltee a un lado de la cama y vi a ese niño, pero ahora de él emanaba un color verde brillante, solo me miraba y recuerdo que dijo "aquí estarás, tienes lo que yo no pude tener" o algo así, pues no recuerdo con exactitud que palabras dijo. 
De un momento a otro desperté en el cuarto de mis abuelos, estaba muy confundida pero en fin, solo fue un sueño muy extraño, no es raro que tuviera sueños muy extraños. 
Lo extraño comenzó cuando mi abuela comentaba que me levanté dormida varias veces por la noche y que me movía mucho. Mi mamá contó que escuchó que alguien entró a su cuarto en la madrugada y que pensó que era yo, pero no fue nadie, nadie entró o salió, mientras que mi papá contó que había visto una luz verde por la ventana de su habitación. 
En aquel momento no relacioné ambos sucesos, si no de grande recordando esto, fue que relacioné ambas cosas. 

Como han leido, a lo largo de mi vida he tenido sucesos muy extraños, la mayoría mientras sueño y son los que más recuerdo, sin embargo, también he tenido experiencias que recuerdo estando despierta en mis actividades diarias que próximamente contaré. 
Gracias por seguir leyendo y apoyando este proyecto, hasta la próxima. 

viernes, mayo 15, 2020

Ruidos de la casa

Hola a todos en esta nueva publicación, hoy viernes, segunda entrada de este blog, contaré una anécdota que en varias ocasiones se repitió desde hace años. 
Cuando tenía 11 años aproximadamente tuvimos (junto a mi hermano) una habitación que compartimos hasta la fecha. 
Es un cuarto pequeño, sin ventanas pero lo suficiente para ambos. Se ubica entre el último y penúltimo piso de mi casa, por lo que escuchamos cuando alguien baja o sube, sin olvidar mencionar que arriba de la habitación se encuentra un cuarto de lavado, donde hay una lavadora y algunos tendederos. 
Todo bien durante el día, el problema era en la noche, cuando no había entraba alguna luz, todo quedaba completamente oscuro, por lo que pusimos una luz de noche, cada uno fue a su cama y nos propusimos a dormir, mi hermano en la cama de abajo y yo en la cama de arriba. 
Nos costó dormir un poco, así que empezamos a platicar sobre lo emocionados que seguíamos de tener un espacio "propio", así como de otras cosas, así pasamos algunas horas, mi hermano se quedó dormido, al contrario de mi, que apenas me agarraba el sueño, me acomodaba para dormir pero entonces escuché que alguien subía las escaleras, no le tomé importancia, en fin que podía ser cualquiera de mi familia, lo que no esperaba es que se escucharan más fuertes las pisadas y más apresuradas, parecía que eran varias personas, se escuchaba muy fuerte, me empezaba a poner nerviosa, muy nerviosa, pero la curiosidad fue más y seguí escuchando, mientras me tapaba un poco más con mi cobija. 
Las pisadas pararon, pero otro sonido inundó mis oídos, encima de mí, en el otro piso donde estaba la lavadora, se escuchaban pisadas y movimiento entre las cosas que habían ahí. Sentí miedo, los ruidos seguían y ahora también las escaleras, muchas pisadas pero menos fuertes que antes, cada vez me daba más miedo, mi imaginación me jugó bromas que me asustaron más (si, yo solita sin querer me provoqué más miedo), puesto que pensaba que haría si de repente se abriera la puerta de mi cuarto o se escuchara que tocaran, me di la vuelta a la pared, me tapé con la cobija (además de tener miedo, empezaba a tener frío), al parecer me dormí, porque ya no recuerdo que sucedió después, y entenderán el porqué con lo siguiente que diré. 
Al día siguiente, después de desayunar mi mamá nos preguntó como la habíamos pasado durante la noche y si tuvimos miedo, a lo que ambos contestamos que si, lo cuál me extrañó, pues mi hermano se durmió antes que yo, entonces contó que se despertó porque escuchó que había mucho ruido en las escaleras, pero no le dio importancia, por lo que se volteó al lado contrario de donde se encontraba dormido para volverse a acomodar, fue entonces que vio una figura de negro, con un vestido negro para ser exactos, no vio la cara ni nada así, dice que tampoco se movió esa figura y que parecía que algo decía pues se escuchaban murmullos, pero no lo estaba viendo a él, por el contrario, mi hermano afirma que esa figura de vestido negro me veía a mí, cuenta que quería hablarme pero no podía, se le fue la voz,por lo que, inundado de miedo (mi hermano es menor que yo y en esos años era demasiado asustadizo), sólo se tapó completamente con su cobija hasta quedarse dormido. 
Admito que me sigue dando escalofríos recordar esa historia sobre todo porque se relaciona con otra anécdota que sucedió hace aproximadamente un año, que contaré en otro momento. 
Gracias por leer, espero la hayan disfrutado, hasta luego. 

martes, mayo 12, 2020

Primera anécdota: Cambio de habitación

Bienvenidos a la primera historia contada en este blog, que es mía por supuesto, en la que narraré una de las muchas anécdotas que tengo, pues soy una persona a la que le ocurren este tipo de acontecimientos con frecuencia. 

Este relato tiene mucho tiempo que ocurrió, tenía aproximadamente 9 años, dormía en un cuarto acompañada, compartía la cama, pero no siempre mi acompañante se iba a dormir a la misma que yo (que por cierto era temprano, a las 8 ya estaba preparándome para ir a dormir), entonces mi mamá me dejó en la cama y todo, para después quedarme dormida. 
Paso algo de tiempo y me "desperté", no se que hora sería, pero debía ser ya de madrugada.
Miré a mi alrededor, extrañamente estaba sola en la cama, pero no le di importancia, me intentaba reacomodar cuando me di cuenta de algo, las paredes parecían diferentes, estaban decoradas con unas franjas cuando en realidad las paredes del cuarto eran blancas, sin ningún decorado, entonces me senté de golpe en la cama, y con la poca luz que entraba por las ventanas de la habitación observé con mayor detalle el espacio, volteé a ver las sábanas y sorpresa, tampoco eran las que estaban, no es que recordara cada cosa con exactitud, solamente algo me decía que esto no era la habitación en la que me fui a dormir ni esa la cama en la que me acosté.
Me empezaba a asustar, ¿dónde estaría? ¿Cómo llegué? O en todo caso ¿Quién me llevó? Llegué a la conclusión de que estaba soñando, así que me decidí a volver a recostar y acomodarme para "dormir", pero en ese momento sentí otro peso en la cama, como si alguien se hubiera sentado, y en efecto, alguien se sentó: un hombre delgado  vestido con una camiseta a cuadros, me miraba con una expresión extraña, pues no sonreía, pero a la vez no se veía molesto, no pude interpretar el rostro (tampoco se cono vi tales detalles, pues la única luz eran de las ventanas) solo me quedé viendo, inmóvil, con una mezcla de emociones, entonces desperté, sentí como abría los ojos y como la luz del día inundaba la habitación, mi acompañante estaba a mi lado, dormida. 
Hasta la fecha, me parece bizarro ese recuerdo, más porque no se si fue sueño, un producto de mi imaginación o si fue real, y todavía me pregunto quién era ese tipo. 

Gracias por leer a quien se tomó el tiempo. Cada lunes y viernes se subirá una nueva anécdota, y para hacer esto más interesante, pueden mandar mensaje por la dirección de correo que está en mi perfil para contar y publicar sus historias. 
Hasta la próxima. 


Primera anécdota: Cambio de habitación

Bienvenidos a la primera historia contada en este blog, que es mía por supuesto, en la que narraré una de las muchas anécdotas que tengo, pu...